domingo, 15 de abril de 2007

Y ahora a otra cosa...


Llegó el día, viví el día y pasó el día. Más vieja estoy porque los títulos, las fotos y las ceremonias lo dicen. Etapa superada.
Y ahora qué? esta semana por primera vez fuí a la escuelita y no tuve la maldita sensación de que todo sigue igual, algo cambió, sere yo?
Junta con Pauli y cósmica conección con revista frívola, "diez cosas que hacer este año", ya hice una de la más importantes: conseguí dos nuevos amigos.
GUATITA LLENA, CORAZÓN CASI CONTENTO.

Nube enfrentada al Frente madre.

domingo, 8 de abril de 2007

Dónde estás corazón?


Han escuchado esa canción de Shakira, así estoy de obsesionada con mi vestido de graduación. Hoy pasé SEIS horas buscando, parecía que me iba a saltar desde cualquier esquina, hasta en la heladería lo busque, consideré seriamente romper los cánones e ir a mi entrega de título con un uniforme de Mac Donald´s como una íconoclasta muestra de desprecio por lo establecido, pero después la Sarah Jessica que llevo dentro prevaleció, me cacheteo a la cordura y seguí en mi sempiterno periplo por Mister Big de los vestidos, trajes o hasta carpas que me pondré este jueves.

Creo que ya casi lo decidí, será un traje dos piezas, para verme ultrafemeninamasculina, con una delgada bufanda en lurex plateado...

Recen porque logre encontrarlo y los tacones de 20 centímetros que taparan todos mis kilos de más...

P.

viernes, 6 de abril de 2007

Hoy comienzo


Ya se acerca el jueves y me empiezo a poner nerviosa, es que soy de esas niñas que acostumbraron a comer tortas y después no pasan el sabor del pan. Es raro digo niña, cuando hace rato que soy "adulta", pero aún no rompo mi propia promesa jamás madurar, nada más fome, nada más solemne, nada más latero....


Mi madre prometió llorar y mi padre ir muy bonito, capaz que hasta se encrespe las estañas y se ponga rimel, de mi familia espero CUALQUIER cosa.


Yo aún no encuentro ese vestido que diga PAOLA, en dónde está no tengo ni la más peregrina idea, lo peor es que ganas de buscarlo no hay muchas, es que con esas botas Gotta que encontré, mi hambre consumista casi fue extinta, digo casi porque el tamaño descomunal de mi pantorrilas las dejaron a mitad de pierna. Si sigo obsesionada con ellas veré hasta los tenedores con forma de bota.


Un ciclo se cierra, un ciclo se cierra, un ciclo se cierra, no de la forma que yo quería, no en lo que yo quería. Los planes fueron desvirtuados, pero ya queda poco para la libertad final, ahora comienzo a terminar de pagar la condena, saldó deudas y aprendo a mentir. Que el mar interior se calme, aún de lo peor salen cosas buenas, dos niñas histéricas y muy minas para sus cosas son un buen regalo. La libertad uno mejor y el peinado que me reconcilió con mis rizos, algo invaluable.


P.